Pescadores del Mediterráneo llevan a puerto los residuos que recogen para que sean reciclados, JAIME RIPA Vila Joiosa  EL PAIS.

La red del San Pedro se abre y dos pescadores esparcen el contenido. Hay sardinas aleteando, pececillos brincando y calamares que mueven los tentáculos. Pero sobresale una lata oxidada con la tapa medio abierta. Dentro, enroscado, hay un pulpo moribundo. Y entre los peces emergen botes de refresco, garrafas, yogures, envoltorios, cuerdas, vidrios, tapones y corchos. Y plástico, mucho plástico. “Sacamos casi más basura que peces”, dice con retranca José Ignacio Llorca, patrón mayor de la Cofradía de Pescadores de Vila Joiosa (Alicante), enseñando una botella de agua que podría ser un fósil. “Y a veces nos encontramos hasta contenedores o lavadoras, fíjate tú”.”

 

Pescando plásticos

Así comienza un articulo aparecido en El País en su sección de Espacio Eco, “Marinero a la caza de basura”.

Qué pasa con los mares? La visión idílica de un mar limpio, transparente en su transitar cercano a la costa, de aguas cristalinas y de aspecto sano en las playas de nuestros veraneos, es ya una quimera? Una visión que pertenece a nuestro pasado?

El 70% del total de la basura se encuentra en los fondos marinos. ¡Vaya dato!

Según un estudio en el que ha participado el Instituto de Ciencias del Mar del CSIC, incluso en zonas profundas del océano se pueden hallar botellas, bolsas de plástico, redes de pesca y todo tipo de basuras de origen humano.

Otros estudios científicos nos alertan de que 6 millones de toneladas de basura llegan todos los años a los océanos, de los que entre el 60 y el 80% son plásticos. Aunque las cifras difícilmente puedan ser precisas, la aproximación ya es escandalosa.

Esta basura es un grave problema en el ecosistema marino ya que muchos animales la confunden con comida.

 

Basura en los fondos marinos

Los investigadores han encontrado todo tipo de residuos en los fondos marinos. Foto: Grupo de Investigación Consolidado (GRC) de Geociencias Marinas de la UB

El País Semanal del 13 de Junio de este año 2017, nos alertaba de que cada año, ocho millones de toneladas de plástico llegan al mar; y de que en el 2050 habrá más cantidad de plásticos que de peces. Inventores, científicos y políticos intentan poner freno a la catástrofe.

Y la pregunta que nos atañe más de cerca es, ¿qué está pasando con el Mediterráneo? ¿Cómo se ha podido convertir, sin enterarnos, sin ser conscientes de la tragedia, en el mar más contaminado, por plásticos, del planeta?

En A Toda Vela acabamos de terminar de rodar, junio 2017, la producción del vídeo “Costeando Costa Blanca” por nuestro litoral mediterráneo y hemos vuelto realmente impactados …. por cómo están nuestros mares, saturados de basuras que tiramos entre todos.

Los que navegáis por el Mediterráneo sabéis de qué estamos hablando. No nos pasa inadvertido! Desde hace bastante tiempo que vemos restos de basuras, elementos inservibles, envases de todo tipo y plásticos, muchos plásticos.

Cosas utilizadas por el hombre y que acaban en el mar. Algunas llegan de forma incomprensible y otras, en cambio, de forma recurrente y sin llevar adherido un pensamiento de responsabilidad….. total, por una colilla…

Después de conocer estos datos, nuestra actuación ya no es la misma, tenemos otro compromiso y otras responsabilidad.

¿Sabemos cuanto tarda una colilla de cigarrillo en desaparecer del mar? Pues según su composición entre uno y diez años, si antes, no se lo ha comido un pez.

 

 

¿Y los chicles? La mayoría están compuestos de plásticos, gomas y otras sustancias Su media de vida es de 5 años.

Y una lata de cerveza, coca cola u otros alimentos? Las latas tardan unos diez años en oxidarse pero luego invierten unos 40 años en degradarse completamente. Si estas latas fueran de aluminio tardarían más de 100 años.

Siendo las latas una basura problemática y desde luego impresentable por los consumidores que las arrojan al medio ambiente, parece que más importante y peligrosa para la fauna marina, son las anillas de plástico que sujetan estas latas de bebidas.

No solo por lo que contaminan y tardan en descomponerse totalmente, si lo hacen, sino por la probabilidad de que los peces se enganchen a modo de trampa mortal.

 

Muchos de vosotros ya conocéis estos datos y nos consta que algunos habéis creado plataformas y blogs para denunciarlo y concienciar a vuestro entorno.

¡¡Nos sumamos a estas iniciativas!!

Desde nuestro espacio en web y Facebook, iremos concienciando a nuestro entorno sobre estos datos abocados a una catástrofe ambiental y humana, si no hacemos pequeñas cosas dentro de nuestras posibilidades.

Y los marineros y navegantes SÍ podemos hacer algo, como lo demuestra el artículo con el que iniciamos nuestra sección.

No hace falta recoger la basura flotante con la que nos encontramos navegando, que tampoco estaría mal, sino NO incrementar esta basura arrojando la nuestra por la borda.

 

¡Disfrutemos de la navegación y cuidemos nuestros mares!